Iglesia de Cuenca Ecuador :: Arquidiocesis de Cuenca
Siganos en Twitter Siguenos en Facebook
Untitled Document


REFLEXIONES


LLAMADO: “UNA GRAN AVENTURA”

Seminarista Silvio Jaramillo

Vocación: dos libertades.
• La de Dios que llama.
• El hombre que responde.
La vocación es un regalo, un don tan preciado, que Dios se fijó en mí, para que anuncie la “Buena Nueva” pero antes de responder al llamado, pasaban por mi mente una serie de inquietudes, dudas, miedos de, ¿qué rumbo dar a mi vida?, si seré apto para vivir esta nueva aventura que el Señor Jesús me estaba proponiendo.
Cuando finalizaba mis estudios de Bachillerato en “Técnico Agropecuaria” fue donde empecé a preguntarme, ¿cuál sería mi rumbo luego de salir del colegio? En ese entonces, todavía contaba con la presencia de mis compañeros, y ellos me decían, ¿qué te gustaría seguir?, a lo que les dije, deseo ser Locutor de la Radio o Ingeniero en Sistemas; quizá, posibilidades económicas no las tenía, pero sin embargo, eso era mi sueño; pero justo en ese momento que acababa de expresar tales palabras, sentí que Dios tocó mí corazón y me estaba llamando para algo especial; no se lo dije a mis compañeros por temor o vergüenza del qué dirán; fue ahí, donde decidí tomar una decisión muy seria, que marcaría mi vida. En ese mismo día de la graduación, fui a hablar con mis padres, de que quería entrar al seminario; al parecer solo tenía que decirles, y esperar su respuesta, pero ellos no lo tomaron con mucha seriedad y no estaban muy de acuerdo, pero al final terminaron aceptando mi decisión.
Nunca había tenido experiencia de haber salido a otra ciudad, e incluso a mí misma provincia de Zamora no la conocía bien, sin embargo, para ese entonces, ya había tomado la decisión de arriesgarme a dar ese paso, y hoy, ya en el seminario considero que todo ha sido una bendición.
Tomar una decisión ante el llamado de Jesús, implica dejar la familia, los amigos, la ciudad procedente etc., esto no significa desprecio a la familia, antes bien, es sentirse libre de ataduras, para poder seguir las huellas de Aquel que me ha llamado, por pura gracia y misericordia. Estar en el seminario, puedo decir, que es una experiencia única y maravillosa, donde uno está en un proceso de discernimiento y seguimiento al Maestro, que invita a configurarse cada día con Él. Vale la pena arriesgarse a dar el “SÍ” al Señor, tal Sí, implica desde la vida del seminario ser un verdadero instrumento, puente, canal para que muchas otras personas puedan encontrarse con Dios, y por ende, transmitir la “alegría del Evangelio” a la que en varias ocasiones, el Papa Francisco ha hecho mención.
La vida en el seminario me ha llevado a tener en cuenta y hacer vida algunas dimensiones; la vida fraterna, la oración, los estudios, toda esa riqueza adquirida es la que se comparte en la pastoral, que desde el mismo seminario es donde uno la empieza a vivir. Todo ello, me ha ayudado a crecer y madurar como persona y como discípulo, para dar razón de mi fe y esperanza a la gente con la que comparto mi vida.
Puedo decir que me siento realizado, alegre de estar en este camino, no me arrepiento de haber dejado lo que más quiero, mi familia, amigos, porque Dios me ha recompensado con otras cosas, que no hay palabra para explicarlas, porque estar con Él, es ganarlo todo.
Invito a los jóvenes que están pensando o anhelando ser sacerdotes, a que no se desanimen, sino que busquen discernir sus inquietudes a través de un laico, seminarista o sacerdote para que les puedan ayudar a descubrir qué es lo que Dios quiere de sus vidas; sólo recuerden, “la mies es mucha y los trabajadores pocos” por eso, Dios cuenta con ustedes.
 
       
SANTA SEDE   CELAM   RIIAL   CEE   PASTORAL JUVENIL
DIRECCIÓN: Simón Bolívar 7-64 y Luis Cordero
TELÉFONOS: (593 7) 2847234 / 2847235 / 2831651
FAX : (593 7) 2844436
Siguenos en Facebook
Siganos en Twitter
Si necesita un sitio web visite www.Cuencanos.com